3.2.07

IV.LAS CRISIS DE LOS BALCANES 1908-1913

El nacionalismo eslavo-ortodoxo minó la estructura del imperio turco en Europa en un largo proceso iniciado en 1832 con la independencia griega, y acelerado en el último tercio del siglo XIX, cuando trás el Congreso de Berlín de 1878 Rumania, Servia y Montenegro alcanzan la plena independencia. En octubre de 1908, aprovechando las disputas en el interior del gobierno turco ( cuando los oficiales del ejército turco de Macedonia imponen al sultán Abdul Hamid II el movimiento nacionalista y "modernizante" de los "Jóvenes Turcos" ) Austria anexionó formalmente Bosnia, y Bulgaria gobernada por el zar Fernado I proclamó su unificación con el principado de Rumelia Oriental, vasallo hasta la fecha del imperio turco.


En el año 1907 se propuso un proyecto para construir un ferrocarril austriaco hasta el importante puerto de Salónica ( entoces aún turco ) ; este ferrocarril, a imagen de otros muchos construidos en Africa y Asia, estaba concebido como una herramienta de penetración económica y política de estilo colonial. Aparte de controlar las producciones de los Balcanes occidentales al dominar su principal vía de transporte, serviria para aislar a Servia del mar Mediterraneo e impedir su expansión hacia las provincias turcas de Novi Pazar y Albania. Este ambicioso plan fue suspendido por los austriacos en 1908, cuando su ministro de asuntos exteriores L. von Aehrenthal prefirio apaciguar a los rusos con la evacuación de las guarniciones austriacas presentes en Novi Pazar para conseguir su aquiescencia a la anexión de Bosnia, un golpe terrible para los servios. Error pronto vislumbrado por los diplomáticos rusos, ya que exasperó a sus protegidos servios; el gobierno ruso se desdijo pero se encontró con el hecho consumado de la anexión. Aumento el disgusto ruso el comprobar su propia impotencia militar para ejercer presión debido a la debilidad de sus fuerzas armadas y la inhibición francesa que tampoco se veia con fuerza militar para chocar con Alemania, que presionó directamente a Rusia para que diera su asentimiento a la anexión austriaca de Bosnia. Rusia y Servia tuvieron que resignarse, pero su hostilidad contra Austria y Alemania aumentó hasta el paroxismo. El propio Zar Nicolas II declaró públicamente: " Hay que prepararse porque en el futuro sera inevitable el enfrentamiento con los alemanes ". El otro gran perderdor era la impotente Turquia a cuyas expensas se apaciguaba las tensiones de otras naciones con nuevas perdidas territoriales.

La vulnerabilidad turca quedaba de nuevo al descubierto a pesar de los esfuerzos del nuevo gabinete de Estambul por buscar el patrocinio alemán; el canciller alemán B. von Bülow debió esforzarse a fondo para conciliar su alianza "Nibelunga" con Austria y la integridad territorial del imperio otomano durante la crisis de Bosnia. La evacuación final de Novi Pazar por Austria en junio de 1909 parecio serenar las aguas... de momento. FOTO. B. VON BULOW, CANCILLER ALEMAN DE 1900 A 1909.

Durante 1910 se mantuvo una atmosfera tranquila en las relaciones internacionales, aparentemente, porque continuaba el rearme de Francia y Rusia, que aprobó en la Duma pro-zarista de esos años amplios presupuestos para el reforzamiento de su dispositivo bélico ( " el Gran Plan" ), hasta el punto que los estrategas alemanes calculaban que si dicho plan llegaba a termino el supuesto de una lenta movilización rusa se habria transformado para 1917 en una movilización inmediata...

En 1911 aparecieron nuevas perturbaciones; la segunda crisis marroqui entre Berlín y Paris trás el incidente de Agadir fue resuelta con el protectorado francés en todo Marruecos ( salvo el norteño Rif bajo control español ) y con una rectificación fronteriza en Africa central en favor de la colonia alemana de Camerún despues de unos dificiles tratos realizados por el jefe de gobierno frances Caillaux. Mal rcibidos en Francia, estos acuerdos minarón la posición de Caillaux y fortaleció a los belicistas en las siguientes elecciones. FOTO. J. CAILLAUX, PRESIDENTE DEL COSEJO FRANCES.


En parte inspirados por la ampliación del poder francés en el norte de Africa, los italianos decidieron en septiembre de1911 ampliar su pequeño imperio colonial ocupando Tripoli y Cirenaica ( Libia ) provincias teóricas del imperio turco, acción que contó con el asentimiento de las demas potencias ( Alemania de nuevo con el dilema de no agraviar a dos posibles aliados, y la indiferencia de Francia e Inglaterra ) Ante la oposición turca los italianos extendieron sus operaciones a la zona europea apoderandose del archipielago del Dodecaneso en el Egeo en mayo de 1912. FOTO. TROPAS ITALIANAS DESEMBARCANDO DURANTE LA OCUPACION DEL DODECANESO.

Mientras tanto, en la primavera de 1912; Bulgaria y Servia, alentadas por la diplomacia rusa acordaron actuar conjuntamente mediante una "Liga Balcánica" ante la eventualidad de la desintegración del poder turco en Europa, con la incorporación posterior de Grecia y Montenegro; en octubre de 1912 entraron en acción los ejércitos de la Liga: los servios empujando hacia el Adriatico, hacia Durazzo secundados por los montenegrinos, y hacia el sur por el valle del Vardar en Macedonia. Los griegos que asaltaban Macedonia desde el sur obtuvieron un decisivo triunfo al tomar el puerto de Salonica el 8 de noviembre, puesto que asi desorganizaban la defensa turca en Albania y Macedonia. Los bulgaros por su parte se plantaron a apenas 40 kilometros de Estambul, aunque fueron frenados, con todo habian tomado buena parte de Tracia y alcanzado el mar Egeo.

Desde principios de 1913 la diplomacia y las amenazas de intervención del grupo de grandes potencias impuso una llamada al orden plasmada en la conferencia de Londres. Austria-Hungria que habia vuelto a penetrar en Novi Pazar planteaba la creación de un estado albanes independiente que mantuviese aislada del mar al estado servio, a la vez que invocaba el principio nacional argumentando que los servios no tenian derecho a controlar una población distinta como era la albanesa.

La idea de una Albania independiente caló y fue sucesivamente respaldada por Italia, gran Bretaña y Alemania: haciendo el típico juego de equilibrios, el 30 de mayo de 1913 se hizo público el tratado de paz de Londres que consagraba el fin del dominio turco en Europa, ahora apenas controlaba una estrecha franja en torno al mar de Mármara y su capital Estambul ( Constantinopla ) era una ciudad fronteriza. Un duro varapalo para los "Jóvenes Turcos" en el poder; por otro lado el tratado establecía el reparto del botín entre, Servia engrandecida gracias a Kosovo, Bulgaria con casi toda Tracia y Grecia con Salónica y el Epiro meridional. El destino de Macedonia repartida equitativamente entre los tres molestó profudamente en Sofía a Fernado I y el gobierno búlgaro ya que la reclamaban en su totalidad, puesto que aspiraban a reconstruir la " Gran Bulgaria " proyectada en el tratado de San Stefano 45 años antes.

En una pirueta estratégica, Bulgaria atacó por sorpresa en junio de 1913 a sus dos antiguos aliados con los que habia colaborado hacía tan solo un mes, pero sus ejércitos fueron rechazados y despues completamente vencidos en el mes de julio por la oportunista intervención en su contra de Turquia y Rumania. Austria-Hungria consideró intervenir enmedio de esta rebatiña en contra de Rumania y de Servia, y trató de apoyar diplomaticamente a Bulgaria, pero fue desaconsejada en sentido contrario por el canciller alemán Bethman- Hollweg.

Ante este panorama, Bulgaria hubo de resignarse a firmar los tratados de Bucarest y Estambul, aceptando las pérdidas de Edirne ( Adrianópolis ) y Dobrudja amén de Macedonia. Se produjo una relativa distensión durante el invierno de 1913-14, cuando Grecia y Servia replegaron sus fuerzas fuera de las fronteras asignadas a Albania trás presiones italianas y austriacas.