6.2.07

V. ASESINATO EN SARAJEVO: 28 DE JUNIO DE 1914. FRANCISCO FERNANDO Y GAVRILO PRINCIP.
















FOTO. EL ARCHIDUQUE FRANCISCO FERNANDO Y SU ESPOSA.

Dentro de un imperio dinástico como era Austria-Hungria, la sucesión de los Habsburgo era un elemento decisivo del estado, que afectaba a las principales decisiones, debido al peso de la autoridad imperial sobre el gobierno, en una estrutura semiautocrática. Desde el suicidio del príncipe Rodolfo, único hijo del emperador Francisco Jose, en Mayerling en el año 1889 había ocupado su lugar Francisco Fernando, archiduque de Austria y sobrino del emperador. Nacido en Graz en 1863, mostró su particular visión de las cosas casandose en 1900 con Sofia Chotek, noble checa, lo que le enfrentó a la Corte. Sus hijos estaban excluidos de la sucesión.

Esa simpatía proeslava iba más alla de la esfera personal; Francisco Fernando se había convertido en portavoz de la facción que defendía cambiar el sistema dual de la monarquía basado en la hegemonia del reino germánico, Austria, y el reino magiar, Hungría, en un sistema trilateral, al comienzo en beneficio de los checos de Bohemia-Moravia y tal vez despues ampliable a los eslavos bajo control de Hungría ( el propio Francisco Fernando era contrario a las posiciones de la aristocracia húngara, ademas de estar mal avenido con los liberales-radicales y socialistas austriacos, muy especialmente con los judios vieneses. )

En suma, mas próximo a los liberales conservadores, respetuoso con los principios de las nacionalidades pero sin quebrar el poder de los Habsburgo preservando la integridad territorial del imperio. Es lógico que su persona cosechara apoyos y hostilidades por igual. Y en particular le ganó la hostilidad de los ultranacionalistas servios que operaban dentro y fuera de Austria-Hungria preconizando la creación de una "Gran Servia"o algún tipo de unión de los eslavos del sur ( " Yugoslavia" ) bajo hegemonia servia. Un acomodo de los eslavos dentro de Austria-Hungria les parecia engañoso y Francisco Fernado, en calidad de futuro gobernante de la odiada Austria, simplemente aborrecible. El archiduque se convertía asi en un posible objetivo de los terroristas servios.

Superados los vaivenes de 1912-13, a comienzos del verano de 1914 no habia ningún elemento que presagiase la inminencia de una guerra generalizada. Incluso los sintomas externos indicaban un apaciguamiento. Alemania y Gran Bretaña habian cooperado como apagafuegos durante las guerras balcánicas y ahora procedian a recomponer sus relaciones. Existian rumores sobre tratos destinados a saciar las pretensiones coloniales alemanas en detrimento del frágil Portugal, cuya posición en Angola y Mozambique dependía en buena medida de la tolerancia de los ingleses.

En estas circunstancias Francisco Fernado visitó Bosnia para presenciar unas maniobras militares. concluidas estas el 27 de junio, su programa incluia actividades protocolarias como representante de la máxima instancia imperial; un recorrido por la capital regional, Sarajevo. Está contenía una población mixta de eslavo-musulmanes, servios y croatas, y era uno de los centros de efervescencia del ultranacionalismo panservio ( al menos en los barrios de mayoría servia...)

La anunciada exhibición de la autoridad imperial no paso desapercibida y varios grupúsculos terroristas pusieron manos a la obra preparando una conspiración para asesinar al archiduque; eran 7 los conjurados encargados de materializar el atentado, entre ellos un joven serbobosnio de 20 años llamado Gavrilo Princip.

En la mañana del 28 de junio, Francisco Fernando vestido con uniforme de gala y acompañado por su esposa se dirigió al ayuntamiento de Sarajevo para una recepción con las autoridades locales. Viajaban en una comitiva de 3 automoviles descubiertos, haciendo breve parada en el edificio de correos. Siguiendo el cauce del rio Miljacka, ocurrio la primera intentona terrorista cuando uno de ellos, Cabrinovic, lanzo una bomba que explotó bajo el automovil del coronel Merizzi, miembro del séquito que resultó herido junto a otro acompañante. No obstante, la visita prosiguió con una tensa sesión en el ayuntamiento enmedio de los duros reproches de Francisco Fernando al nervioso discurso de bienvenida: "Basta ya, señor alcalde ¿ Como es posible que venga aqui como amable visitante y se me reciba con bombas ? ¿ De que lealtad me esta hablando?".

A la salida, todavia acompañado por su decidida esposa en contra del consejo del propio Francisco Fernando, se dirigieron al hospital para interesarse por los heridos en el atentado previo. En la confluencia de las calles Rodolfo y Francisco Jose, al disminuir el coche su marcha para rectificar un giro equivocado un joven se aproximo al vehículo del archiduque y con un revólver disparó varias veces a quemarropa; el archiduque fue alcanzado en el cuello y su esposa en el vientre; llevados al palacio de gobierno fallecieron en el camino, al parecer sin haber recuperado la consciencia.
FOTO. EL ARRESTO DE PRINCIP ( SEGUNDO POR LA DERECHA )
El asesino, Gavrilo Princip, fue capturado inmediatamente por la muchedumbre y los ( escasos ) agentes de seguridad. Tambien fue arrestado con anterioridad el autor del atentado fallido, Cabrinovic, un tipógrafo servio-bosnio empleado en Belgrado. Unidos a otros arrestos, todo apuntaba a una conspiración de servios ultranacionalistas, aunque sus ramificaciones y el grado de implicación de las autoridades servias se desconocía. Pronto empezaron los tumultos antiservios en Sarajevo y otras ciudades bosnias, atizados por las croatas y bajo el silencio del gobernador austriaco ( y encargado de la débil seguridad de Francisco Fernando ), Potiorek.




FOTO. EL ANCIANO EMPERADOR FRANCISCO JOSE



Las reacciones inmediatas fueron dispares: Una corriente de opinión mundial mostraba sus condolencias y repulsa por el crimen. Resignación y cierto conformismo del emperador Francisco Jose ( mal relacionado con su heredero ); alegría poco disimulada de los nacionalistas servios y los rivales del archiduque dentro del imperio ( recordemos el regocijo de algunos oficiales húngaros ante la noticia, descrito en la novela de J. Roth " La marcha Radenzky ").